Es un álbum de Los Embajadores que reúne varias canciones y tiene una duración aproximada de 32 minutos, consolidando el estilo característico de la agrupación dentro del bolero y la música romántica latinoamericana. En el que el trío desarrolla una propuesta enfocada en serenatas, armonías vocales y letras sentimentales acompañadas por guitarras y requinto tradicional. El disco reafirma el legado de Trío Los Embajadores dentro de la música romántica colombiana y latinoamericana.
El álbum incluye canciones como “Soldado de levita”, “Alejándose”, “Mi Propiedad Privada”, “Vasija de Barro” y “Pobre Vida”, junto a otros temas representativos del disco. Estas piezas reflejan el estilo romántico, nostálgico y melódico característico de la agrupación, destacándose por sus armonías vocales y sus interpretaciones sentimentales tradicionales.